Alemania: ruta de 15 días
Itinerario orientativo en tren: Hamburgo, Berlín con Potsdam, Dresde y la Suiza Sajona, Múnich con Neuschwanstein, y el Rin entre Fráncfort y Colonia. Entrar por Hamburgo y salir por Colonia o Fráncfort evita deshacer camino.
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Días 1-2
Hamburgo y el puerto
Speicherstadt y el barrio de oficinas Kontorhaus con el Chilehaus (Patrimonio Mundial, 2015), HafenCity y la Elbphilharmonie; la Plaza, su mirador, tiene entrada y conviene comprarla en la web oficial. Para ver el puerto desde el agua, los ferris de línea que salen de Landungsbrücken entran en el billete de transporte público.
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Días 3-6
Berlín y Potsdam
De Hamburgo a Berlín hay algo menos de dos horas en ICE. Puerta de Brandeburgo, Isla de los Museos (Patrimonio Mundial, 1999), East Side Gallery y el memorial del Muro en la Bernauer Straße. La cúpula del Reichstag es gratuita, pero hay que inscribirse antes en la web del Bundestag. Dedica un día a Potsdam y los jardines de Sanssouci (palacios y parques de Potsdam y Berlín, Patrimonio Mundial, 1990), a menos de una hora en tren.
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Días 7-9
Dresde y la Suiza Sajona
Berlín y Dresde están a unas dos horas en tren. Frauenkirche, Zwinger y Residenzschloss; la Bóveda Verde histórica solo se visita con entrada con franja horaria. Un día para la Suiza Sajona: la S-Bahn S1 llega en unos 40 minutos a Kurort Rathen y desde allí se cruza el Elba en transbordador para subir a pie al puente de la Bastei.
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Días 10-12
Múnich y Neuschwanstein
De Dresde a Múnich hay unas cinco horas en tren, con al menos un transbordo. Marienplatz, Residenz, Viktualienmarkt y el Jardín Inglés. Para Neuschwanstein (Patrimonio Mundial desde 2025), tren regional de unas dos horas hasta Füssen y autobús 73 o 78 hasta Hohenschwangau; el interior solo se visita con entrada reservada en el Ticket Center de Hohenschwangau.
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Días 13-15
Fráncfort, el valle del Rin y Colonia
Múnich y Fráncfort están a algo más de tres horas en ICE. Römerberg y la orilla de los museos junto al Meno. Un día para el valle del Rin Medio (Patrimonio Mundial, 2002): tren regional RB10 hasta Rüdesheim y barco hacia la Loreley en temporada. Termina en Colonia, a algo más de una hora en ICE desde Fráncfort: catedral (Patrimonio Mundial, 1996), subida a la torre y puente Hohenzollern.
Alemania en esencia
Alemania es un viaje entre la historia y la vanguardia, donde las huellas del Muro de Berlín conviven con catedrales góticas, palacios barrocos y una arquitectura moderna que mira al futuro. Más allá de sus grandes ciudades, te aguardan los castillos de cuento de Baviera, los viñedos que siguen el curso del Rin, bosques de leyenda y una costa norte abierta al mar.
Cada plaza medieval, cada cervecería centenaria y cada orilla del Elba o del Rin es una invitación a descubrir un país culto, acogedor y lleno de contrastes, que sorprende tanto en sus capitales vibrantes como en sus rincones más tranquilos.
